La Comarca de La Axarquia

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Vélez-Málaga
Municipio de la Axarquía

[Historia y Paisaje] [Visitas de Interés] [Compras] [Gastronomía] [Fiestas y Tradiciones] [Información Adicional]


Superficie en kilómetros cuadrados: 156’40 km². Altitud sobre el nivel del mar: 60 metros.
Precipitación media anual: 470 l/m². Temperatura media anual: 18 °C. Habitantes censo 1994: 54.327


    Historia y Paisaje

    La gran extensión del término municipal de Vélez-Málaga y su situación geográfica en el centro de la comarca de la Axarquía, así como su posición costera, hacen que la variedad de panorámicas sea grande. La mayor parte de sus tierras se extiende por la cuenca del río Vélez, predominando el paisaje característico de los montes de la Axarquía, donde el elemento más destacable es la vega. Cuando los ríos Guaro y Benamargosa empiezan a ensanchar el fondo de sus valles, antes de unirse para formar el río Vélez, el entorno de huertas que bajan hasta la costa ensancha también poderosamente el campo visual del municipio permitiendo panorámicas de gran belleza, como la que se obtiene desde la carretera que va desde Torre del Mar a Vélez Málaga, o parajes de notable singularidad como las huertas de Triana o de la zona de Trapiche.

    Cuando el valle del río Vélez sale a la costa el entorno agrícola, se ensancha por el delta de su desembocadura en cultivos de caña de azúcar, una escena cada vez más escasa en las huertas litorales de la provincia de Málaga, pero que en otro tiempo fue elemento destacado.

    Junto al delta del río Vélez se extiende la cada vez más populosa ciudad de Torre del Mar que aunque de humilde origen marinero y agrícola hoy, gracias al fenómeno turístico, ha transformado fuertemente la imagen tradicional de la costa.

    La zona costera no solo se ha transformado en Torre del Mar. Los efectos del fenómeno turístico se han dejado sentir desde una punta a otra del litoral veleño y, así, pequeños núcleos tradicionales como Chilches, Benajarafe y Almayate, hoy ven crecer anejos en la costa, mientras que otros que ya existían como Caleta de Vélez, Mezquitilla o Lagos, también están creciendo y todos ellos transforman de manera considerable el paisaje litoral en el que las pequeñas vegas luchan por sobrevivir aunque sea a base de invernaderos.

    El término de Vélez Málaga goza de un enclave privilegiado, que ya fue apreciado por los pobladores de la prehistoria, de cuya presencia se han encontrado restos en los alrededores de la ciudad.

    Es muy posible que el primer asentamiento fuera íbero, después recuperado por los fenicios y posteriormente consolidado por romanos y árabes. La presencia de los cartagineses ha dejado una importante huella junto a la desembocadura del río Vélez, en la factoría de Toscanos (siglo VIII al VI a. C). Sus habitantes se establecieron en un cerro cercano, el Cerro del Peñón, lugar en el que algunos autores sitúan la ciudad griega de Mainake citada por Estrabón, Avieno y Ptolomeo, entre otros.

    Durante la ocupación romana la zona se revitalizó y estuvo poblada hasta la época del Bajo Imperio (Mainoba), pero fueron los árabes quienes dieron verdadera importancia a Vélez Málaga. Estos establecieron un núcleo urbano que llegó a destacar por su situación estratégica (llegó a convertirse en una de las principales plazas defensivas del reino de Granada) comercial y culturalmente.

    La conquista de Vélez por Fernando el Católico tiene lugar a finales de abril de 1487 y lleva consigo el despojo de sus tierras a los árabes para entregarlas a los nobles que lucharon junto al rey Fernando. Esto, unido a la prohibición del uso de su lengua, su religión y costumbres y al aumento de impuestos que se aplicó a la población morisca, hizo que la precaria paz surgida después de la conquista de la ciudad se rompiera con el estallido del levantamiento morisco que duró desde 1560 a 1569. El final ya se sabe, los moriscos fueron derrotados, expulsados y sus tierras repartidas entre cristianos venidos de otros lugares.

    La fortaleza de Vélez, que jugó un importante papel en 1704 durante la Guerra de Sucesión, quedó muy dañada y no volvería a recuperar su importancia defensiva hasta la Guerra de la Independencia frente a los franceses, época en que fue destruida.

    Visitas de Interés

    Entre los muchos edificios históricos que puede el visitante encontrar en Vélez-Málaga, los más destacados son la Iglesia de Santa María la Mayor, de estilo mudéjar, que fue mezquita durante la dominación árabe, y el Palacio Municipal , que data del siglo XVI, que fue en sus tiempos sede de la Audiencia y de la Capitanía de Granada.

    Vale la pena conocer también la iglesia de San Juan Bautista, de tres cuerpos, cuyo estilo mudéjar quedó deteriorado por reformas posteriores que le dan un aire neoclásico. Conserva un valioso retablo, de estilo barroco, del siglo XV atribuido a Berruguete y, además, destacan los tallados de las puertas interiores.

    Es importante el convento de San Francisco, fundado por los Reyes Católicos, posteriormente erigido en Convento de Observantes, que se encuentra en lo que fue el centro de la judería de Vélez-Málaga. El claustro del convento se compone de arquerías mudéjares en el piso inferior y de arco de medio punto en el piso superior. En torno al convento surgió el barrio del mismo nombre, que fue primero residencia de artesanos y burgueses y posteriormente de nobles y funcionarios reales, por lo que pueden verse allí todavía algunos palacios y casas solariegas, como la Plaza de las Carmelitas y la Casa del Mercader.

    Se encuentran referencias históricas a la fortaleza de Vélez ya en el siglo XIII. Su misión era la de vigilar la ciudad, para lo que estaba dotada de una torre de 16 metros de altura, que aún se mantiene en pie. Del castillo solo se conserva la Torre del Homenaje recientemente restaurada.

    El Paño de la Muralla forma parte del antiguo conjunto amurallado. Contiene una cerámica que recuerda la batalla de la Axarquía, en 1483.

    Igualmente merecen visitarse el Convento de las Carmelitas y el de las Claras, ambos del siglo XVII; la iglesia parroquial de San Juan, del siglo XVI y reformada en el XIX, que cuenta con una torre rematada con chapitel piramidal de cerámica; el Convento de San José de la Soledad, muy deteriorado pero interesante por su fachada de corte manierista del siglo XVII; la Ermita de los Remedios, del siglo XVII, que aloja a la patrona de la ciudad, y rehabilitado palacio de los marqueses de Beniel, de estilo mudéjar renacentista tardío (con un magnífico artesonado sobre el hueco de la escalera).

    La Villa es núcleo original de la ciudad, con una arquitectura de evidente raíz árabe. De las cuatro puertas que daban acceso a la ciudad sólo se conservan dos: la Real y la de Antequera.

    En las proximidades de la primera de ellas se encuentra la bella Fuente de Fernando VI, de 1758.

    Se conservan antiguas casas de tres plantas, patio, torre y arcada muchas veces descubierta, con un tejado con grandes aleros de madera, probablemente construidas por vizcaínos y asturianos llegados tras la conquista de los Reyes Católicos.

    Compras

    Tiene merecida fama la alfarería, ánfora, botijo veleño, cántaro veleño. También cuenta con artesanos que trabajan la hojalata, la caña, el mimbre, la fragua…

    Destacan la alpargatería y la sillería de enea, para la que se utilizan cuchillas y tornos de ballesta. Igualmente existen bodegas y almacenes de pasas.

    En los comercios de Vélez-Málaga y de Torre del Mar se pueden encontrar productos realizados por artesanos que trabajan distintos materiales.

    Gastronomía

    La ciudad y su zona de influencia ofrecen una gran diversidad gastronómica. La "ropa vieja" es una variedad de la berza (patatas, judías verdes, garbanzos, calabaza, berenjena y carne, a lo que algunos añaden tocino y morros de cerdo). El ajoblanco puede encontrarse con facilidad en multitud de mesas a lo largo de toda la comarca de la Axarquía.

    El ajoporro y el ajobacalao son platos típicos de la Semana Santa. Los maimones, con ajofrito y pan remojado, hervidos en agua y rociados de azúcar al servirlos (hay una variante que añade cebolla, pimiento y tomate). En materia de repostería lo más difundido son los mostachones y las deliciosas tortas de aceite de Vélez.

    Todos estos manjares pueden encontrarlos los viajeros acompañados de los tradicionales vinos de la zona.

    En Torre del Mar lo típico son las migas, las sopas cachorreñas y, sobre todo para el turista, la fritura de pescado.

    Fiestas y tradiciones

    Entre finales de abril y principios de mayo se celebra la fiesta de la Santa Cruz, en conmemoración a la toma de Vélez por Fernando El Católico, y el 29 de septiembre se festeja el día de San Miguel, coincidiendo con una feria de ganado.

    Para San Juan tiene lugar la Fiesta de Capuchinos y el 16 de julio se rinde homenaje a la Virgen con la Veladilla del Carmen, con una procesión marítima en la que participan las barcas pesqueras de la zona en su totalidad.

    La Semana Santa es una de las más importantes de Andalucía y en los últimos años han cobrado vigor los Carnavales.

    En materia de flamenco todavía puede escucharse, aunque muy esporádicamente, la "malagueña de Vélez", que es también conocido popularmente como "cante de Juan Breva".


Información Adicional

Teléfono

Ayuntamiento

952 50 01 00

Ambulatorio 952 54 16 00
Policía Nacional 952 54 20 00
Bomberos 952 50 52 29
Ambulancia 952 50 05 27
Policía Local 952 50 16 83
Taxi 952 50 16 83
Autobuses 952 54 04 71
Guardia Civil 952 50 01 48
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