Torremolinos Superficie en kilómetros
cuadrados: 20 km². Altitud sobre el nivel del mar: 50 metros.
El término municipal de Torremolinos se extiende en su mayor parte por una estrecha franja litoral, al pie de las estribaciones orientales de la Sierra de Mijas, conocida como Sierra Llana. Entre esta sierra y el mar, el relieve es suave y forma como una gran cuesta cubierta en su parte alta de pinar y en el resto por un paisaje urbano variopinto que se asoma a grandes playas medio ocultas por todo tipo de construcciones turísticas. Aunque es el municipio más joven de la historia reciente de Málaga (ya lo había sido antes de unir sus tierras a las del municipio de Málaga, del que ahora se ha segregado), su situación costera en una zona de vieja historia le convirtieron en lugar de asentamiento de las primeras civilizaciones. Pero antes ya había estado aquí el hombre como lo demuestran los restos de hace unos 150.000 años encontrados en sus cuevas y grutas. Por sus costas pasaron fenicios, griegos, romanos y árabes que encontraron en estas tierras todo lo que se podía desear en aquellos tiempos: refugio, agua, pesca, caza y buen clima. La primera noticia que tenemos del pueblo es de 1489, en los últimos años de la conquista cristiana, cuando después de conquistar Málaga en el reparto de las tierras se habla de los Molinos de la Torre que quedaron adscritos al territorio de lo que hoy es el vecino municipio de Alhaurín de la Torre, junto con Churriana. No obstante en 1502 pasó a formar parte de la ciudad de Málaga con el nombre de las Torres de Pimentel. En 1745 aparece por primera vez este pueblo en un mapa realizado por Francisco Llobet con el nombre de "T. Molinos" o Torre de los Molinos, de donde derivaría su nombre actual. Permaneció como municipio independiente hasta 1924, fecha en la que se agregó al de Málaga, hasta que los vecinos de Torremolinos solicitaron la segregación, constituyéndose nuevamente en municipio el 27 de septiembre de 1988. La gran historia de Torremolinos se ha escrito en las últimas décadas de la mano del "boom" turístico. A finales de la década de los 50 el pequeño núcleo de pescadores compuesto por la calle San Miguel y las barriadas de El Calvario, el Bajondillo y la Carihuela, inicia un despegue económico y urbano, que le convierte en la actualidad en uno de los núcleos de actividad más importantes entre los destinos turísticos. Son sobre las barriadas de El Bajondillo y la Carihuela, sobre las que ha girado el desarrollo turístico debido a sus excepcionales playas, las cuales son conocidas como punto de referencia de los destinos de sol y playa en todo el mundo.
Como centro turístico que es, Torremolinos ofrece a los visitantes muchos focos de atención. En el aspecto histórico uno de los puntos a conocer es el antiguo molino situado al final de la calle San Miguel, el único que se mantiene en pie de una sucesión de éstos que dieron nombre a la ciudad, que aprovechaban en zigzagueante línea las caídas de agua desde los Manantiales -hoy secos- hacia el mar. Algunos vestigios romanos y pre-romanos que han sido detectados (incluso del neolítico, en el Cortijo del Tajo) no están preparados aún para ser visitados. Es precisamente la calle San Miguel visita obligada de cuantos turistas pasan por este centro de ocio y descanso. Calle peatonal en la cual se encuentra una línea continua de comercios y tiendas de todo tipo que ofrecen al visitante desde los productos típicos del municipio, hasta los sobradamente conocidos "souvenirs" de todo centro turístico internacional de primer orden. Digno de visitar es el famoso paraje de la "Roca", que divide la línea de la costa en dos mitades. Dentro de los núcleos de arquitectura popular sobresalen La Carihuela, típica barriada marinera, y la zona de El Calvario. Por último, y dada la importancia del cada vez más importante turismo de reuniones, señalar que Torremolinos cuenta con un Palacio de Congresos, situado en las afueras de la ciudad, en el que tienen lugar habitualmente eventos de importancia internacional.
La artesanía del lugar prácticamente se ha perdido, reemplazada por los "souvenirs" turísticos de todo tipo y por la gran variedad de tiendas que ofrecen artículos sofisticados -inclusive de alta costura- y que tienen su zona más destacada en la que mundialmente conocida calle San Miguel, en las pequeñas callejuelas adyacentes y en la plaza de la Costa del Sol.
La ciudad ofrece una variedad gastronómica de todo tipo, tanto en cocina internacional como restaurante de los más variados sitios del mundo, aunque están proliferando establecimientos regentados por italianos y chinos. La gastronomía propia también se ha convertido en un potente atractivo turístico por el famoso "pescaíto" frito de las playas de La Carihuela y del Bajondillo-Playamar, además de otros muchos chiringuitos, del resto de las zonas costeras del municipio, lo que hace indispensable para el turista visitarlos más de una vez. Asimismo se ha preservado la tradición de las tortas típicas torremolinenses.
En este caso, el turismo ha actuado como un revulsivo, revitalizando la romería de San Miguel, el patrón de la ciudad, que llega hasta los pinares vecinos al pueblo y que tiene lugar en el mes de septiembre. Como en otros pueblos marineros, la Virgen del Carmen es llevada en romería marítima el día 16 de Julio, acompañándola todos los vecinos de Torremolinos. Hemos de señalar que como homenaje a sus visitantes también se celebran las fiestas del "pescaito" y el día del turista.
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