Sedella Superficie en kilómetros
cuadrados: 3240 km². Altitud sobre el nivel del mar: 689 metros.
El paraje de Sedella se divide casi a partes iguales entre la sierra y los montes de la Axarquía. Al norte, en la zona de contacto entre Sierra Tejeda y Sierra Almijara, la panorámica aporta un impresionante telón de fondo a la población de Sedella. Las escarpadas laderas de Sierra Tejeda y Sierra Almijara, la panorámica aporta un impresionante telón de fondo a la población de Sedella. Las escarpadas laderas de Sierra Tejeda se unen a los profundos barrancos que separan las lomas de la Fuente y Cuascuadra para bajar entre roquedales salpicados de bosquetes y rodales de pinares hasta las inmediaciones del Pueblo. A partir de allí y coincidiendo en gran medida con el límite impuesto por el trazado de la carretera, la vista se humaniza y las casas salpican las lomas en las que el pinar comparte el territorio con cultivos, matorrales y pastizal. El entorno agrícola configura a veces parajes de especial belleza, como el que hay junto al pueblo, en las vaguadas abancaladas que salen al río de la Fuente en la gran curva que describe la carretera entre Sedella y Salares. La vista de estas huertas desde el lado opuesto de la carretera, con el pueblo y Sierra Tejeda al fondo, es de gran calidad. Al igual que en el resto de los pueblos que forman parte de la cornisa de la Axarquía, es muy probable que su poblamiento tenga orígenes antiguos y que esta zona fuese conocida por los romanos, a juzgar por los vestigios encontrados (monedas, restos de cerámica, etc.) Es posible que su nombre venga del término latino "sedilia" que en el Bajo Imperio significaba -emplazamiento o posesiones rurales-. En el siglo VII, poco antes de la llegada de los árabes, aparece Sedella con el nombre de Sedille, citada en el mapa de obispados mandado hacer por el rey visigodo Wamba, y anteriormente como Sedilla por el obispo malagueño Teodulpo (617) como parte de su congregación episcopal. Después de la conquista cristiana en 1487 se le llama Xedalia en el nombramiento como alcaide de su fortaleza de Juan de Hinestrosa. Durante la rebelión morisca Sedella fue una de las primeras poblaciones que se levantaron en armas ya que uno de los cabecillas más destacados es esta zona fue Andrés Xorairán, un monfí de la villa. Después de sofocada la rebelión sus tierras fueron repobladas con cristianos viejos de Carmona y de la Mancha, principalmente. El terremoto de 1884 no causó víctimas mortales, pero ocasionó cuantiosos daños con derrumbamiento de casas.
Además de las ruinas de la fortaleza, merece la pena ver la iglesia de San Andrés, en la cual destaca su torre cuadrada de dos cuerpos con una terminación en tejadillo octogonal. En su interior se conservan esculturas y objetos de culto realizados entre los siglos XVII y XVIII. Próxima a la iglesia se encuentra la Casa Torreón, vivienda particular que conserva una torre de estilo mudéjar con decoración morisca. En Sierra Tejeda, para quien quiera tener un contacto con la naturaleza, se encuentran lugares de interés como el antiguo camino de Arrieros, la Cueva Horeada, el pico de la Maroma y el del Salto del Caballo.
La zona carece de una artesanía típica, aunque de forma particular se realicen objetos en esparto para uso privado.
La gastronomía es la típica de la comarca de la Axarquía. Entre los platos característicos del municipio destaca el chivo al ajillo, el choto al vino y el potaje de coles y de hinojos, a los que se les pueden unir los vinos de la tierra. También se elaboran roscos al horno.
Las fiestas patronales tienen lugar el 17 de enero, en homenaje a San Antonio Abad. Tradicionalmente, tras la misa se bendecían las caballerías que iban a acompañar al santo en la procesión. En la primera quincena de agosto se celebra el Día de Nuestra Señora de la Esperanza. También es destacable la tradición del día del Corpus Christi y el día de Resurrección en su Semana Santa.
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