Salares Superficie en kilómetros
cuadrados: 990 km². Altitud sobre el nivel del mar: 579 metros.
Salares, situado al pie de Sierra Almijara, es uno de los pueblos que aparecen en la cornisa de la comarca de la Axarquía. Sus tierras se extienden en una estrecha franja desde las cumbres de la sierra a 1.658 metros de altitud hasta el fondo del río Rubite, en el límite con el municipio de Arenas, a 480 metros. Este desnivel en una distancia que apenas supera los 7 kilómetros puede darnos una idea de lo abrupto de su paisaje, que en su mayor parte corresponde a la cuenca del río Salares configurando un pequeño recinto de gran espectacularidad, especialmente en la zona que hay al norte de la población. La rocosidad que predomina en la sierra propiamente dicha, contrasta con el verdor del entorno del pueblo, en donde la abundancia de manantiales de la sierra permite mantener zonas de regadío. En las tierras de secano el cultivo predominante es la vid.
Como en tantas poblaciones de la comarca, serían los árabes quienes marcarían los rasgos más destacables del núcleo de población actual. Estos construyeron una pequeña fortaleza en el mismo casco urbano, de la que nos queda uno de sus torreones, cerca de la iglesia, en la casa llamada del torreón. Después de la conquista cristiana empezaron a surgir quejas de la población morisca ante el comportamiento de sus nuevos administradores, y las protestas terminaron en el levantamiento morisco que se extendió por la práctica totalidad de la comarca. Los pobladores de Salares se unieron a la rebelión y fueron derrotados en la batalla del Peñón de Frigiliana. El terremoto de 1884 no causó víctimas mortales pero ocasionó muchísimos daños en las viviendas.
Al margen de los espléndidos paisajes montañosos que lo rodean y de la belleza del pueblo como conjunto urbano de estructura árabe, lo más interesante es la iglesia local, sobre todo por su alminar de estilo mudéjar -resto de la antigua mezquita- que ha sido declarado Monumento Histórico-Artístico Nacional en el año 1979. El cuerpo de la torre está adornado por ladrillos entrecruzados que configuran un mapa de rombos muy vistoso para el visitante. En la parte superior, se presenta un segundo cuerpo, agregado posteriormente, en forma de campanario. Como otros puntos de interés hay que visitar los hornos de los moros, el puente árabe y la ya mencionada Sierra de Almijara.
Lo más destacado es el vino del terreno, que se obtiene de forma artesanal, pisando la uva en algunos lagares de la zona. También existe una fábrica de aceite.
No hay una gastronomía específica del pueblo fuera de la propia de la comarca axárquica, aunque sí es aconsejable probar el vino artesanal ya mencionado. De todas formas, hay que saborear sus guisos con hinojos y roscos de vino.
La más tradicional es la fiesta de San Antón, el 17 de enero. Lo típico es que se engalanen los caballos para acompañar la procesión del santo y que, como broche final, los jinetes desfilen por las calles al galope. Ya tienen una antigüedad de más de cuatro décadas los festejos de verano, que se celebra el 26 de julio en homenaje a Santa Ana. Consisten en bailes populares, una procesión y fuegos artificiales. El Domingo de Resurrección tiene lugar una procesión con una imagen del niño Jesús que aparenta unos dos años y que resulta curiosa por representar al Resucitado. La engalanan con cintas de colores y flores y la montan en un trono portado por jóvenes. En otro trono va la Virgen, vestida de blanco, portada por hombres mayores. Al salir de la iglesia los hombres van detrás del trono del Niño Jesús y las mujeres siguen al de la Virgen, realizando cada uno un itinerario distinto, hasta que se encuentran y "se forma un jolgorio" con cohetes, tiros de escopeta y cantos.
|