Pujerra Superficie en kilómetros
cuadrados: 2430 km². Altitud sobre el nivel del mar: 769 metros.
El municipio de Pujerra está situado en el Alto Genal, dentro de la comarca de la Serranía de Ronda. Al igual que ocurre en el vecino municipio de Igualeja, el entorno del pueblo está ocupado por un denso bosque de castaños, que pasan a pinares a medida que se desciende al fondo del valle. Allí, en el paraje conocido como El Molino del Puente, junto a las ruinas del viejo molino, se encuentra una de las vistas más apreciadas por los vecinos de Pujerra; la presencia del río Genal con lugares donde la gente puede bañarse. La posibilidad de disponer de agua y la sombra que brinda el bosque lo hace especialmente apetecible durante el verano. Otra panorámica a destacar es la del monte Guaitará (958 m.), donde en las últimas décadas se han plantado pinos "insignes" que con su esbelto porte y fuerte colorido, han dado lugar a un lugar de considerable belleza. Estos pinos son visibles desde muchos puntos, ya que resaltan sobre la vegetación que los rodea. Por la carretera que sube a San Pedro empiezan a verse desde la zona alta del valle del río Guadalmina, cerca de una casa de peones camineros. El recorrido por la carretera que va desde Pujerra a Igualeja también tiene un especial atractivo por los densos bosques de castaños. Naturalmente, para disfrutar de estos paisajes es recomendable ir a la zona entre finales del verano y principios de otoño, que es cuando los castaños están con hoja. Poco se sabe de la historia de Pujerra, aunque es de suponer que corriera igual o parecida suerte que los pueblos vecinos. Lo más que hemos podido conocer son tradiciones que se transmiten de generación en generación y que aún cuentan los ancianos del lugar como cosa cierta; tal es el caso de la leyenda de que aquí tuvo posesiones el rey visigodo Wamba. Lo que sí parece evidente, al igual que en los pueblos próximos, es el origen árabe de la población, ya que se suelen mantener patrones muy similares.
Las calles del pueblo son estrechas y empinadas, de trazado sumamente irregular. Muchas viviendas son de mampostería con fachada encalada y teja árabe. En algunas, se ven incrustados unos ladrillos con el monograma de Cristo, compuesto con letras griegas (iniciales del nombre Yesous Christos) que marcaban las sepulturas de los cristianos y cuya fecha corresponde al siglo II de nuestra era. Resalta como principal punto de interés la iglesia parroquial, dedicada al Espíritu Santo, pero sobre todo, lo verdaderamente digno de mención es su entorno y el valor ecológico del mismo.
Es bastante importante el desarrollo de grupos de artesanos que trabajan la piel y el cuero, aunque no sea de forma permanente.
Los platos típicos son la olla (variedad del cocido), la pinchitada, el mosto y la postura. Entre la repostería, destacar los roscos caseros, los buñuelos y la especialidad llamada "tostones".
Las fiestas locales se celebran el 13 de agosto y el 3 de noviembre. La primera de las mencionadas se dedica a San Antonio, patrono de la villa y la segunda a la Virgen de Fátima. Se celebra una semana cultural a mitad de Agosto que coincide con las fiestas municipales. Dentro del folclore popular se han de destacar la existencia de los llamados fandangos de Pujerra.
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