Ojén Superficie en kilómetros
cuadrados: 8540 km². Altitud sobre el nivel del mar: 309 metros.
Las tierras del término municipal se extienden desde Sierra Blanca a Sierra Alpujata y bajan por los valles de los ríos Real y Ojén hasta los municipios de Marbella y Mijas, De este modo, aunque no tenga salida al mar, se sitúa de lleno en la comarca de la Costa del Sol occidental,. Sierra Blancas se asoma a Ojén desde el Cerro Nicolás (1.100 m.) hasta el pico de Tajo Negro (1.060 m.) en torrenteras y fuertes pendientes. La nueva carretera del arco Vélez-Marbella, al atravesar la zona, permite contemplar esta panorámica en toda su espectacularidad. Detrás de estas laderas se esconde el valle del Juanar, que desde los Llanos de Pulas sube hasta el refugio del mismo nombre a través de parajes de gran belleza, para descubrir más adelante la costa por el mirador del llamado "puerto de Marbella". Hacia el este del municipio, las lomas de Sierra Alpujata y las que suben hasta el límite con Marbella forman el valle del río Ojén, cubierto en gran medida por pinares y zonas de densos matorrales. Mirando a la costa por el valle de río Real se encuentra el pueblo, que es sin duda uno de los más bellos paisajes urbanos de la provincia de Málaga. Rodeado de huertas abancaladas, que bajan hasta el valle en escalones de cuevas y cavernas de las estribaciones de la Sierra, Ojén es una estampa sorprendente cuando se llega a él por la vieja carretera que sube desde Marbella. Aunque apenas si existen datos de la historia de este pueblo, se sabe que el asentamiento actual es de origen árabe y que tuvo que existir desde época muy temprana, ya que al parecer, Abderramán III luchó ante las murallas de su castillo contra el muladí Omar Ben Hafsun que encabezó el levantamiento frente al califato en el siglo X. En aquella época Ojén se llamaba Hoxán que en árabe significaba -lugar áspero-. Y tras la derrota del muladí, el califa decidió levantar una mezquita. El castillo fue incendiado con el resto de la población durante el levantamiento morisco de 1569 y aunque se reconstruyó después, hoy sólo se conservan algunos vestigios en lo alto del pueblo, sobre un escarpe.
La imagen de Ojén es la de una típica localidad de origen árabe a causa de sus casa cúbicas con azoteas. Sin embargo, estos elementos arquitectónicos no responden a las tradicionales viviendas de la zona, con tejados a una y dos vertientes y altas chimeneas, sino que responden a una reciente innovación. A diferencia de otros pueblos de la zona, las casas carecen de zócalos oscuros y se encuentran totalmente blanqueadas. Los profundos desniveles existentes entre las calles dan lugar a rincones muy pintorescos. Quedan ruinas de lo que se conoce como Castillo de Solís, pero no queda nada en pie de la que fuera la fortaleza de Los Castillejos. La iglesia parroquial, de una sola nave, de estilo mudéjar con artesonado, fue construida sobre una antigua mezquita y dedicada a Ntra. Sra. de la Encarnación. Su última restauración data de 1670. También este pueblo cuenta en el centro con una gran fuente de cinco caños, conocida como la Fuente de los Chorros. Es una de las villas más hermosas y mejor conservadas de la provincia malagueña.
No existe una artesanía local típica aunque se pueden adquirir sus típicos vinos y aguardientes.
Se dan bien los platos de caza, especialmente perdices y conejos. Son muy tradicionales el arroz con hinojo y el potaje de castañas en Semana Santa. Conviene pedir los churros mojados. Se produce un vino moscatel y el famoso aguardiente de Ojén. Por otra parte, es excelente la cocina del Refugio de Juanar, situado cerca del pueblo.
Las fiestas tienen lugar entre los días 9 y 12 de octubre, en honor de San Dionisio Aeropajita, con un programa que incluye festival de cante flamenco y la procesión de la Virgen del Pilar.
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