Nerja Superficie en kilómetros
cuadrados: 8440 km². Altitud sobre el nivel del mar: 30 metros.
En ella se dan cita el mar y la montaña, configurando un paisaje costero único en la provincia de Málaga: los Acantilados de Maro. Su singularidad les ha merecido la declaración de espacio natural protegido como Paraje Natural. Estos acantilados, bastante desfigurados en algunos tramos por la presencia discordante de la carretera N-340, conservan en su conjunto una importante calidad paisajística que se acentúa de manera especial con los del Cerro de la Caleta y de la Loma de la Torre de Maro, así como en las numerosas calas, a menudo vigiladas por torres almenaras que añaden una singular pincelada de historia. Cuando la montaña se va apartando del mar, primero los
" tablazos " (pequeñas planicies agrícolas levantadas sobre la línea de
costa) y después la recoleta vega de Nerja, suavizan el paisaje con huertas que poco a
poco van siendo invadidas por las construcciones turísticas y viviendas de segunda
residencia. Arquitectura de ocio y descanso que Los primeros vestigios conocidos de la presencia del hombre en estas tierras corresponden al paleolítico superior y fueron hallados en la Cueva de Nerja. De la época romana se conoce el asentamiento de una población llamada Detunda, situada donde actualmente se encuentra Maro. También quedan algunos restos de la calzada romana SexiCaviclum en el Barranco de Maro ( o Coladilla de Cazadores) algo más arriba del acueducto del Aguila y próximo a éste en el camino de la Coladilla. Es posible que el origen de la ciudad fuera prerromano, de
hecho el nombre con que la denominaban los árabes Narixa, Naricha o Narija parece estar
relacionado con esa época. En cualquier caso, no será hasta la dominación árabe cuando
empiezan a abundar las noticias referidas al pasado de Nerja. Ya entre finales del siglo
IX y el siglo X existen referencias que hablan de una alquería del tamaño de una ciudad
en la que sus mujeres trabajaban finamente la seda, con una producción que ganó merecida
fama en todo el Mediterráneo. Los restos de la fortaleza a cuyos pies se extendió Narixa
aún pueden verse en al desviación de la carretera para Frigiliana, en el lugar conocido
como Castillo Cuando a finales del siglo XV las tropas de Fernando el Católico conquistaron las poblaciones costeras de la provincia malagueña, Nerja no opuso resistencia y de este modo sus habitantes conservaron sus bienes y sus tierras hasta que tras la sublevación morisca fueron expulsados, repoblándose la ciudad con cristianos viejos de otras provincias. Los despoblamientos de la zona no solo se produjeron por la expulsión de los moriscos, también los frecuentes ataques a que se veían sometidas sus costas por los piratas berberiscos hicieron emigrar a sus habitantes en más de una ocasión (1505 y 1515) hacia las tierras del interior. Los ataques, que seguirían después de la citada expulsión, hicieron que se reforzaran las fortificaciones de la costa con nuevas torres almenaras.
Entre las visitas obligadas en Nerja están las famosas Cuevas (una de las cuales no es accesible al público), bautizadas como Catedral de la Prehistoria, y el no menos conocido Balcón de Europa, espléndido mirador al Mediterráneo situado en el centro mismo del pueblo. Además de su grandiosidad, las Cuevas cuentan con 22 pinturas probablemente de la época auriñaciense y han sido declaradas Monumento Histórico-Artístico Nacional. La ciudad cuenta con otras riquezas monumentales, como la iglesia parroquial de El Salvador, construida a finales del siglo XVII - época de su artesonado mudéjar y del coro- y ampliada en el siglo XIX. Es barroca, de tres naves, conservando la nave central su armadura de madera. La Ermita de las Angustias, también barroca, ofrece una sencilla espadaña sobresaliendo de la nave. En Maro, pequeña localidad que dista tres kilómetros del casco urbano, se encuentra la iglesia de Nuestra Sra. de las Maravillas, construida a principios del siglo XVII y reformada posteriormente.
Si bien no existe un marcado carácter artesanal, merece la pena destacar los trabajos de piel y cuero. Así mismo existe un considerable número de establecimientos comerciales para ofrecer al visitante todo tipo de productos.
La comida local tiene su vertiente turística, con restaurantes de alto nivel, y la gastronomía propia en la que a veces se mezclan productos del campo con frutos del mar: pimentón con pescado y almejas, migas con caldo y almejas, cazuela de fideos con pescado, ajoblanco con uvas, ajocolorao, besugo de Burriana (una de las calas de la zona) a la plancha, ensalada imaroga, calabazas, etc. También puede encontrarse la tradicional torta sanjuanera, hecha con harina, aceite, azúcar, matalauva y huevos. Es de gran nivel la cocina ofrecida por el Parador Nacional.
El 15 de mayo y el 10 de octubre se celebran las fiestas patronales, en honor de la Virgen de las Angustias y de San Miguel Arcángel. Para San Isidro se celebra una gran romería desde la iglesia parroquial hasta la Ermita del santo. En julio tiene lugar la procesión dedicada a la Virgen del Carmen. Los festivales de danza, música y flamenco que se celebran dentro de las Cuevas se han convertido en un moderna tradición. En cuanto al folclore destacan los verdiales y los fandangos.
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