Jimera de
Líbar Superficie en kilómetros
cuadrados: 2710 km². Altitud sobre el nivel del mar: 539 metros.
En la margen izquierda del río Guadiaro, frente a la Sierra de Líbar, en plena Serranía de Ronda se encuentra Jimera de Líbar. La mayor parte de sus tierras, que se extienden por las dos vertientes del valle del Guadiaro presentan un paisaje muy accidentado, de cerros cubiertos de encinas, alcornoques y matorral que trepan por los blancos roquedales de la sierra. El resto del municipio, entre el cauce del río y el pueblo, está formado por una franja de terrenos más suaves cubiertos de olivos, cereal y algunos pequeños regadíos de ribera. Aunque los datos históricos sobre Jimera de Líbar son muy escasos, los hallazgos realizados en la finca El Tesoro, a unos 4 kilómetros de la población principal ( existe otro pequeño núcleo en la Estación del ferrocarril ), prueban que aquí hubo algún asentamiento en la época de los fenicios, no interrumpiéndose desde entonces la presencia humana. En la mencionada finca apareció una necrópolis con piezas de cerámicas y joyas pertenecientes a un ajuar funerario. De la presencia árabe apenas si existen indicios, pero sabemos que en aquella época el pueblo se llamaba Inz Almaraz. Denominación que se cambió por la Ximera de Líbar después de la conquista cristiana. Este nombre aparece en una piedra de la fuente pública fechada en 1789. La iglesia parroquial debió levantarse sobre una mezquita tal como parece atestiguarlo la forma de minarete de sus torres. Jimera de Líbar es cabeza de un marquesado creado por Carlos II en 1684.
El casco urbano se alza sobre una loma de la falda de una sierra, por lo que las casa enjabelgadas y con zócalo suben y bajan por calles estrechas y serpenteantes, como corresponde a esta zona de la Serranía. Sus edificios singulares son la iglesia parroquial, que se alza en el barrio del ferrocarril. La finca del tesoro es también lugar a visitar en los alrededores.
Las actividades artesanales apenas si tienen relevancia, salvo algunas labores de anea y palma.
La cocina popular tiene un importante referente durante la temporada de caza. En primavera, los espárragos son la base para diversas creaciones culinarias; y en invierno las gachas de meloja y las migas. Durante todo el año, las sopas de vinagre. Las creaciones reposteras son especialmente exquisitas, como los suspiros de clara montada, los roscones, las tortas de chicharrones y las de aceite.
Las fiestas mayores en honor de la patrona la Virgen de la Salud tienen lugar del 6 al 8 de agosto, mientras que a final de mayo se celebra una romería en la barriada de la Estación. La Semana Santa es otra festividad a tener en cuenta.
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