EL MEDIO AMBIENTE Y LA NATURALEZA
La calidad medioambiental de la provincia de
Málaga es, de forma general, una de las principales fortalezas que
tienen cada vez más alto valor y una gran relevancia para el futuro
económico y social. Fruto de esa realidad y de la permanente conciencia
por mejorar aún más todo aquello que repercute en la calidad
de vida ha sido y es la política desarrollada por las Administraciones
públicas, en este caso la Junta de Andalucía, la Diputación
Provincial y los Ayuntamientos en favor de la recuperación y preservación
de los valores ecológicos tanto del litoral como del interior por
medio de diversos planesde actuación en materia de saneamiento y
eliminación de residuos
sólidos urbanos, concentrando en unos pocos lugares de la provincia
modernas plantas de tratamiento de residuos urbanos, que hasta hace poco
estaban dispersos y sin control. Esta política ha supuesto en principio
la eliminación de focos contaminantes, olores, humos, etc. y lo
que los expertos llaman polución estética, es decir, la existencia
de vertederos en las proximidades de las vías de comunicación
y entrada de los pueblos.
Pero esta política medio-ambiental se
ha acentuado en lo que concierne al ciclo integral del agua: el abastecimiento
y saneamiento de las aguas residuales con objeto de preservar un activo
tan sumamente relevante en el litoral malagueño como es el agua
del mar, objetivo en el que las administraciones públicas han invertido
varias decenas de miles de millones de pesetas para las seis plantas depuradoras
que funcionan en la actualidad entre Estepona y Málaga capital,
así como para la segunda tubería de agua potable que garantiza
su abastecimiento. A estos proyectos hay que sumarle las inversiones que
se están empleando en estos momentos -primavera y verano de 1995-
en la captación de nuevos recursos hídricos y canalizaciones
para distribuir el líquido elemento a zonas donde falta o es escaso.
Tanto Diputación, con más de trescientos millones, como la
Junta
de Andalucía y el Ministerio de Obras Públicas han destinado
cerca de cinco mil millones para este plan de choque hidrológico
ante la prolongada sequía que sufre la mitad sur de España
durante el primer lustro de la década de los 90.
Otro de los valores turísticos en alza, además del medioambiente, es la existencia de grandes espacios naturales protegidos por cualquiera de las figuras legales existentes. La riqueza natural de la provincia no solo constituye una exigencia de la demanda si no que es en sí misma una nueva oferta turística con gran futuro si se conjugan armónicamente su uso y conservación. En este aspecto, el turismo de contacto con la naturaleza tiene pues en Málaga un gran futuro. Dado que en el capítulo dedicado al territorio se ha analizado con detalle, huelga aquí incidir de nuevo, aunque conviene resaltar que es un valor muy fuerte de la potencialidad turística de la provincia en asociación con la Costa del Sol.