LOS BALNEARIOS (TURISMO DE LA SALUD)
Son los balnearios los precursores del turismo de salud tal como se entiende hoy. Después de unos años en los que quedaron un tanto olvidados por la explosión del turismo de masas, vuelven de nuevo con cierta fuerza tanto en los centros tradicionales como en los más modernos y lujosos hoteles del litoral malagueño.
Combinar el binomio salud y turismo o turismo
y salud, no deja de ser una fórmula atractiva de interés
creciente en el mundo porque el descanso y el bienestar físico son
argumentos poderosos para los movimientos turísticos actuales, y
los balnearios, por sus características ambientales, son lugar idóneo
no sólo para mejorar la salud física,
sino también para combatir la ansiedad, el cansancio de la actividad
diaria, los problemas que generan en el hombre la ajetreada vida urbana.
Así pues, el balneario ha dejado de ser un establecimiento para
mayores y es frecuentado por gente de todas las edades, compartiendo las
curas de salud con el ocio, el esparcimiento y la diversión. En
el caso de los hoteles con instalaciones similares, la diferencia es aún
mayor porque se trata de una oferta más o unos servicios muy especializados
fruto de una creciente demanda del turismo convencional.
La provincia de Málaga tiene dos balnearios importantes en el conjunto de Andalucía, el de Carratraca y el de Tolox. El primero está situado en la localidad del mismo nombre, en el Valle del Guadalhorce, cerca de Ardales, en una zona accidentada por las sierras de Alcaparín y Blanquilla, y a 58 kilómetros de Málaga. Se trata de un centro cuyas albercas datan del siglo XIX, aunque la fama de los manantiales de aguas sulfuradas cálcicas, selenhídricas arsenicales y alcalinas se extendió por Europa a partir del siglo XVIII. La historia del balneario, con capacidad para 200 agüistas al día, recuerda a visitantes ilustres, como Eugenia de Montijo, Lord Byron y Campoamor.
En Carratraca se conserva el palacio de Doña Trinidad Grund y el hostal del Príncipe, que mandó construir el rey Fernando VII. Las indicaciones de estas aguas son para tratar enfermedades de la piel y mucosas, sistema nervioso, huesos y articulaciones y otras muchas más.
El balneario de Tolox se encuentra situado
entre la Sierra de las Nieves al oeste y los términos municipales
de Istán y Monda, al sur. Las estribaciones de la Serranía
de Ronda en esta parte toman el nombre de Sierra Parda y la localidad dista
48 kilómetros de Marbella, 54 de Ronda y 55 de Málaga. Este
balneario se encuentra al pie del río de los Caballos y fue inaugurado
en 1869, tres años después de que José García
Rey, farmacéutico del pueblo, descubriera el manantial de aguas
bicarbonatadas, magnésicas, oligometálicas, radioactivas
y sulfatadas, que están indicadas para afecciones del aparato respiratorio,
rinitis, faringitis, catarros alérgicos, asma bronquial y afecciones
de las vías urinarias. Por este balneario pasaron también
personajes ilustres como el general Primo de Rivera,
el cantante Luis Mariano, y los toreros Lagartijo e Ignacio Sánchez-Mejías,
entre otras personalidades.
Además de los dos balnearios, los otros centros apropiados para el turismo de salud y que se ubican en la misma Costa del Sol son la clínica Buchinger, en Marbella, con dos docenas de prestaciones sanitarias además de otros servicios de cosmética; los hoteles Byblos Andaluz ( Mijas-Costa ) y Meliá Costa del Sol (Paseo Marítimo del Bajoncillo de Torremolinos), que tienen sendos centros del talasoterapia e hidroterapia; el hotel Incosol ( Marbella ), con una oferta de una decena de tratamientos y una serie de servicios para mejorar el estado físico; la clínica Marbella Health, situada en las proximidades de Benahavís, ofrece parecidos servicios. Dos hoteles convencionales en su día se han transformado para atender este tipo de demanda del turismo de salud. Se trata del antiguo Stakis Paraíso, hoy El Paraíso, en Estepona y el Club Puerta del Sol, en Mijas. El primero se dedica a la medicina tradicional china y el segundo a la natural. Además de éstos y los anteriormente citados, son muchos los hoteles que sin estar especializados sí cuentan con servicios propios para el mejoramiento físico a base de sauna, jacuzzi, piscinas climatizadas, gimnasio, masajes, etcétera.