La abundancia de sierras en la provincia de Málaga favorece la existencia de numerosos espacios naturales o escasamente transformados que por su notable interés paisajístico y ecológico están siendo protegidos por la Administración tanto a nivel medioambiental como urbanístico. Una protección que pretende adecuar el aprovechamiento social y económico de estos espacios a la conservación de los valores naturales que encierran, adaptando de este modo su utilización a las pautas de desarrollo sostenible que en los últimos años se vienen marcando tanto desde los estamentos internacionales como desde los estatales y autonómicos.
Los espacios que por su interés ambiental o paisajístico se encuentran protegidos por algún tipo de figura legal en la provincia de Málaga cubren aproximadamente el 50 por ciento de su territorio, lo que nos sitúa en una provincia en la que no sería exagerado decir que casi toda ella es un gran espacio natural. Del total de superficie protegida, algo más del 15 por ciento (más de 57.000 hectáreas) corresponde a espacios incluidos en el Inventario de Espacios Naturales Protegidos de Andalucía, que gestiona la Agencia de Medio Ambiente.
Esta superficie se distribuye del siguiente modo:
A las Reservas Naturales, incluyendo la Reserva propiamente dicha y su Área de Protección, corresponden 2.851 hectáreas, que se distribuyen entre las lagunas de Archidona, Campillos, Fuente de Piedra y Ratosa (en el municipio de Alameda).
Los Parajes Naturales ocupan una superficie de 5.197´5 hectáreas distribuidas entre los Acantilados de Maro y Cerro Gordo (espacio compartido con la provincia de Granada y que en Málaga se extiende por el municipio de Nerja), desembocadura del Guadalhorce (municipio de Málaga), Desfiladero de los Gaitanes (municipios de Ardales, Antequera, Valle de Abdalajís y Álora), Sierra Crestellina (municipio de Casares) y Torcal de Antequera.
Por último, los Parques Naturales cubren una superficie próxima a las 49. 026 hectáreas repartidas entre los Montes de Málaga, la Sierra de las Nieves (municipios de Istán, Monda, Parauta, Ronda, Tolox y Yunquera), Sierra de Grazalema (espacio compartido con la provincia de Cádiz y que en Málaga se extiende por los municipios de Ronda, Montejaque, Benaoján, Jimera de Líbar y Cortes de la Frontera) y los Alcornocales (espacio también compartido con Cádiz, que se extiende por el municipio de Cortes de la Frontera).
Dentro de cada una de estas tres figuras protección, destacan por su excepcional interés la Sierra de las Nieves, la Laguna de Fuente de Piedra y el Torcal de Antequera. La Sierra de las Nieves alberga el bosque de pinsapos más importante del mundo, una especie exclusiva del sur peninsular y del norte de Marruecos, que se extiende por una superficie próxima a las 3.000 hectáreas. Por su parte, la Laguna de Fuente de Piedra, junto con la Laguna de Camarga (en el sur de Francia) alberga una de las principales colonias de flamencos del mundo, que la utilizan como zona de reproducción para posteriormente emigrar a otras zonas húmedas del Mediterráneo. El Torcal de Antequera está también entre los más destacados espacios naturales de su género en el mundo, posiblemente sea el macizo kárstico mejor conservado. Allí pueden verse las más caprichosas formas que el agua haya labrado en la piedra.
Además de todos estos espacios incluidos en el Inventario de Espacios Naturales Protegidos, Málaga cuenta con numerosos espacios incluidos en el Plan Especial de Protección del Medio Físico, que gestiona la Comisión Provincial de Urbanismo. Este plan, que se extiende también a la casi totalidad de la superficie protegida por el inventario citado, cubre (incluida aquélla) una extensión de 371.368 hectáreas, de las cuales el 67 por ciento corresponde a espacios de protección cautelar.
Los primeros incluyen: 5 parajes excepcionales, 2 zonas húmedas, 1 complejo litoral, 3 yacimientos de interés científico, 8 parajes singulares, 34 complejos serranos de interés ambiental, 6 espacios forestales de interés recreativo, 1 complejo litoral de interés ambiental, 11 paisajes agrarios singulares, 2 complejos ribereños de interés ambiental y 3 zonas húmedas transformadas. Todas estas zonas están incluidas en el Catálogo de Espacios y Bienes Protegidos del Plan Especial de Protección del Medio Físico.
Los espacios de protección cautelar son similares a los anteriores, pero que no están catalogados porque las especiales circunstancias que presentan, ya sea presión de la actividad humana, como ocurre en los regadíos del Guadalhorce, o por su complejidad, como es el caso de los Montes de Málaga y la Axarquía, aconsejan establecer sobre ellos una protección de carácter preventivo.
La mayor concentración de espacios naturales de especial interés se produce en la comarca de Ronda, con más del 70% de su territorio incluido en alguna figura legal de protección. El elevado interés ecológico y paisajístico de esta comarca, se ha realzado recientemente con la propuesta de la Sierra de las Nieves para su inclusión en la Red de Reservas de la Biosfera de la UNESCO. Dicha propuesta ha sido recientemente aprobada por el Comité Internacional del Programa MAB (Hombre y Biosfera), con lo que ha entrado a formar parte de la Red Internacional de Espacios Protegidos, a la que ya pertenece la cercana Sierra de Grazalema, con el número 325. La Reserva de la Biosfera de la Sierra de las Nieves y su Entorno, además del Parque Natural del mismo nombre, incluye un amplio territorio que se extiende por 15 espacios incluidos en el Plan Especial de Protección del Medio Físico y cinco municipios más: Alozaina, El Burgo, Casarabonela, Guaro y Ojén, con una superficie de 93.930 hectáreas, casi el 13 por ciento de la extensión provincial.