Cuevas del
Becerro Superficie en kilómetros
cuadrados: 16 km². Altitud sobre el nivel del mar: 733 metros.
Está considerado como la puerta septentrional de la comarca de Ronda, pues aunque hay estribaciones de la Serranía en municipios situados más al norte, caso de Cañete la Real, es a partir de Cuevas del Becerro cuando la comarca se manifiesta claramente como un paisaje diferenciado de los que hemos visto en la cercana depresión de Antequera. El núcleo urbano se levanta sobre una pequeña loma vigilada de cerca por los relieves calizos de la sierra de Vijan (905 m.) y del cerro de los Tercios (948 m.) que forman un pequeño corredor natural a través del cual discurre el río de las Cuevas, que después de recoger numerosos arroyos del norte del municipio de Ronda, en la zona de Serrato, forma el río Guadalteba. Además, el pequeño valle de Cuevas del Becerro está rodeado por otros cerros como el del Castillón (958 m.), las Palomas (957 m.) y el Pilón del Zorro (944 m.) que con sus afloramientos rocosos salpicados de algunas encinas y matorrales ofrecen un atractivo contraste con los terrenos suaves del valle cubiertos de olivar y campos de cereal. La situación estratégica de este municipio, en uno de los pasos más cómodos entre las tierras de la comarca de Ronda y la de Antequera, hace suponer que tanto la presencia del hombre como el paso de personas y mercancías ha sido importante desde muy antiguo. En él se han descubierto varios restos ya de la época prehistórica en lugares como las laderas occidental y norte del Cerro del Castillón, en las proximidades de la Fuente del Zorro y en el borde nororiental del Cerro de las Palomas. Este último es el más importante de los cuatro. No obstante la importancia arqueológica del municipio está ligada a la época romana. Allí existe uno de los yacimientos más importantes de toda la zona: Las Casas de las Viñas. Este yacimiento está situado junto al campo de fútbol y en él ha aparecido abundante material cerámico, teselas, estucos y monedas que apuntan a un hábitat de época imperial romana. También ha aparecido una villa romana de producción aceitera y varios enterramientos, pero lo que sin duda le da un especial interés a este yacimiento es el complejo de alfarería romana, casi único en Andalucía del que se conservan dos hornos completos y parte de un tercero. Como es de suponer, durante la dominación árabe la zona tuvo que seguir manteniendo una notable actividad, pero apenas si existen datos documentados de la misma. Sabemos que en 1330 el rey Alfonso XI tomó la población, pero no pudo mantenerla en su poder mucho tiempo. La conquista definitiva tuvo lugar a principios del siglo XV.
Pueblo serrano y trazado mozárabe cuya riqueza no está tanto en sus escasas muestras arquitectónicas sino en sus vestigios arqueológicos, entre los que destacan el castillo medieval del cerro del Castillón, un núcleo de población prehistórico y los hornos de origen romano antes citados. La iglesia de San Antonio Abad es una sencilla construcción de principios del siglo XX, de una sola nave y espadaña. Otros lugares de interés son la cueva del Moro (espeleología) y la fuente del Nacimiento.
La producción artesana apenas si tiene relevancia.
La gastronomía se basa en los productos del cerdo, con platos tan propios como el cocido y el menudo. Los dulces caseros tienen aquí su singularidad.
Como ocurre en otros pueblos de la Serranía, por San José se celebra una fiesta que se llama " partir la vieja ". Los vecinos van de campo con comida y buenos vinos, se baila y se cantan rondeñas, y se destruye un muñeco que representa una vieja. Esta celebración coincide con el tiempo de cuaresma, por lo que antiguamente este día ofrecía la posibilidad de relajarse ante la estricta norma religiosa. El 15 de mayo de celebra la romería de San Isidro; y en honor del patrón del pueblo, San Antonio Abad, existen dos fiestas: el 17 de enero y los días 2, 3 y 4 de septiembre la feria y fiestas.
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