Colmenar Superficie en kilómetros cuadrados:
6550 km². Altitud sobre el nivel del mar: 694 metros.
El término municipal de Colmenar es fronterizo entre las comarcas naturales de la Axarquía y de los Montes de Málaga, y al mismo tiempo zona de transición entre los paisajes calizos de la Cordillera Antequerana y los pizarrosos de los Montes de Málaga. Los primeros cubren el extremo norte del municipio marcados por lo escarpado de los roquedales que predominan sobre la vegetación, mientras que los segundos, aunque también abruptos, sus formas algo más suaves ha permitido cierta humanización del paisaje alternando zonas de olivar con el monte bajo y algunos rodales muy aislados de árboles de tipo forestal. Entre estas dos vistas se interpone una tercera, la que corresponde al llamado Corredor de Colmenar, en el que el relieve más suave del municipio no solo permite la presencia de olivares sino también la de importantes extensiones de cereal. En el borde sur de este corredor se levanta la población de Colmenar, cuya situación geográfica en este paso natural, ya facilitó desde muy antiguo las comunicaciones entre la Alta Axarquía, los Montes y el Valle del Guadalhorce. Los restos hallados en la Cueva de las Pulseras dan fe de la presencia del hombre ya durante el Neolítico en las tierras que hoy configuran su término municipal. Esta presencia se va a continuar en la Edad de los Metales según los testimonios encontrados al norte del casco urbano, cerca del arroyo de las Zorreras y, más concretamente, en el Cortijo de Gonzalo. De la época romana no existen testimonios, pero dada la importancia de los hallazgos realizados del cercano cortijo de Auta (Riogordo), no es de extrañar que dentro del término existiera alguna villa o asentamiento. Al menos así parecen demostrarlo las monedas y cerámicas romanas encontradas en el Cortijo de Moriscos y en el cerro de la casa de peones camineros que hay en la carretera comarcal 345, a un kilómetro de la población. También han aparecido algunos testimonios de la época árabe, como el molde de pizarra para fundición de medallas musulmanas, hallado en el cortijo de Las Guájaras. También aquí han aparecido cerámicas esparcidas. Pero la historia del municipio comienza realmente a partir de la toma de Vélez en 1487. Fue entonces cuando el alcaide de Comares nombrado por los Reyes Católicos compró la alquería de Colmenar en 1488. En 1558 ya se habla en los documentos del Señorío del Colmenar; en 1611 aparece el primer vizconde de Colmenar (Juan Fernández de Córdoba y Córdoba de Coalla). A partir de entonces van a sucederse una serie de pleitos por la propiedad del señorío de Colmenar hasta que en 1777 consigue su independencia. A principios del siglo XIX ya era cabeza del partido judicial de una buena parte de pueblos de la Axarquía (Alfarnate, Alfarnatejo, Almáchar, El Borge, Cútar, Periana y Riogordo) e incluso del pueblo de Casabermeja, en los Montes de Málaga.
El casco antiguo de Colmenar conserva su trazado original árabe de calles intrincadas y estrechas, de casas bajas encaladas, de dos plantas y patio trasero donde se hace gran parte de la vida durante los meses de primavera y verano. La iglesia parroquial de la Asunción es el monumento más representativo y, como en tantos otros pueblos malagueños, comenzó a construirse en el siglo XVI y se terminó a mediados del siguiente. Este templo es de tres naves separadas por arcos de medio punto y de su interior destaca sobre todo el camarín situado en el lado derecho por su riquísima decoración barroca muy cargada de guirnaldas, óvalos y otros elementos propios de este estilo del XVIII. En el exterior, la torre campanario de tres cuerpos, el último con vanos en arco para las campanas. El otro monumento, situado también sobre una colina, es la ermita de Ntra. Sra. de la Candelaria, patrona del pueblo. Se trata de una iglesia del siglo XVII que posteriormente ha sufrido diversas reformas. En el exterior destaca la portada de acceso, de grandes proporciones, arco de medio punto enmarcado por grandes pilastras y rematada en su conjunto por una espadaña de tres vanos. Lugares de interés arqueológico fuera del casco urbano son varias cuevas, entre ellas la de los Chivos, la de la Pulsera, la mina de Caravaca y los cortijos antes citados. Parajes de interés paisajístico y ecológico son las sierras de los Camarolos y la del Jobo.
Las labores artesanas se fundamentan en la albardonería, herencia de su situación geográfica como sitio obligado de paso desde el interior a la costa. Además, hay otros oficios artesanos que utilizan como base de sus trabajos la pleita de esparto para hacer alfombrillas, esteras y canastos.
Las peculiaridades culinarias de Colmenar son el chivo en salsa, el choto al ajillo, los embutidos en general y el lomo y el chorizo de los Montes, el Plato de los Montes (lomo, chorizo, patatas, pimientos y huevo frito). En invierno son más habituales platos como los callos y el cocido o puchero de diversas formas. En verano, el gazpacho frío y la porra colmenareña. La rica repostería la componen dulces o similares como los borrachuelos, la carne de membrillo, magdalenas caseras, roscos de vino, roscos de huevo, y el vino de la tierra elaborado artesanalmente.
El 3 de mayo tiene en Colmenar una doble vertiente porque se celebran al mismo tiempo dos fiestas: la de las cruces y la de la " pipa ", o habas que por esas fechas están tiernas, que es cuando en otros pueblos se comen con los hornazos en el campo el día de San Marcos (25 de abril). Entre el 11 y el 15 de agosto se organiza la feria, y el 2 de febrero es la fiesta de la patrona, la Virgen de la Candelaria, que es procesionada por las calles del pueblo hasta la ermita. Las procesiones de Semana Santa tienen cierto relieve, especialmente la de la Virgen de los Dolores. El 24 de junio se celebra la verbena de San Juan y las tradicionales hogueras donde se queman los " júas ". Por último, en Navidad cobran fuerza los villancicos cantados por pastorales y el montaje de belenes.
|