El Web de Casares


PATRIMONIO HISTÓRICO-ARTÍSTICO
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Lo que más destaca y maravilla al visitante, nada más enfrentar con la mirada el abigarrado y precioso pueblo de Casares, es su imponente castillo, construido para que se adaptara al irregular terreno y absoluto dominador del paisaje local. A sus pies se desparraman las casas blancas de cal que conforman la bella localidad.

La iglesia de la Encarnación, los restos de la ermita de la Vera Cruz y otras construcciones de los siglos XVIII y XIX, se mezclan con la estatua de Blas Infante y la Fuente de Carlos III, el rey urbanista.

Los mencionados baños de la Hedionda son punto de obligada visita, por su larga historia y por su beneficiosa acción sobre la salud, junto a los restos de la fortaleza íbero-romana de Lacibo, ubicada junto al río Guadiaro.

Pero, para quienes deseen centrar su visita en el pueblo, calles como Villa o Arrabal, con inconfundible regusto árabe, empinadas y estrechas, o la calle Molino, cuyo nombre deriva de los molinos harineros de tradición árabe, que funcionaban por la fuerza del agua hasta no hace mucho, son de obligado paso y disfrute.