Cartajima Superficie en kilómetros cuadrados: 2180
km². Altitud sobre el nivel del mar: 846 metros.
Cartajima se levanta como una atalaya a 846 metros de altitud, en los riscos de su mismo nombre, sobre el Alto Genal en la Serranía de Ronda. Sus tierras ofrecen un paisaje de fuerte contraste entre las blancas calizas desnudas de la sierra del Oreganal al norte y los montes cubiertos de bosque de castaños, encinas y alcornoques, al sur. Tanto la situación que ocupa la población como el trazado de la carretera que recorre la ladera de la sierra del Oreganal, permiten disfrutar de bellas panorámicas de la serranía y, especialmente, del Valle del Genal. Son muy escasas las noticias que existen sobre el origen de Cartajima, pero según testimonio que en su día ofreció Diego Amaya, un anciano de la población, cuando se estaban haciendo unos cimientos en Las Peñuelas aparecieron unos sepulcros con restos humanos y junto a ellos, en la parte en que descansó la cabeza, algunas monedas. Este acontecimiento viene recogido en una crónica del pueblo, de la que desconocemos el nombre del autor, y en ella se interpreta el hallazgo como un posible enterramiento de la época fenohelénica. Aparte de estas noticias y alguna que otra leyenda como la de la rica morisca, no existen datos que permitan recomponer la historia de Cartajima. Una historia, no obstante, que debió estar estrechamente ligada a la presencia árabe en estas tierras y a los avatares que corrieron todos los pueblos de la zona durante la Reconquista, la expulsión de los moriscos y la repoblación cristiana. Durante la Guerra de la Independencia, Cartajima se distinguió en la lucha contra las tropas napoleónicas, especialmente el guerrillero Andrés García, que cuenta entre sus hazañas el atentado contra el gobernador de Ronda, que murió cuando paseaba con su escolta junto al Tajo. En 1814 Cartajima fue nombrada villa por Fernando VII y conoció una época de gran florecimiento económico a lo largo del siglo XIX, gracias al cultivo de la vid y a la explotación de los yacimientos de hierro que hay en el municipio, origen de una pequeña fábrica especializada en la producción de cañones. Esta situación de esplendor la mereció la denominación del " Cádiz Chico ".
Pequeño pueblo de la Serranía de Ronda en el que su casco urbano ocupa una colina de 846 metros de altitud en medio de parajes muy accidentados. El único monumento que tiene es la iglesia parroquial de Ntra. Sra. del Rosario, erigida a comienzos del siglo XVI, pero que a lo largo de las siguientes centurias y 1941 sufrió numerosas transformaciones. En su tiempo debió contar con tres naves, de las que hoy se conserva sólo la central, parte del Evangelio y en el lado de la Epístola la capilla bautismal. La entrada se realiza a través de una sencilla portada barroca a la que se llega mediante una escalinata dado el elevado nivel sobre el que se levantó la iglesia. En el interior del templo hay diversas obras escultóricas de los siglos XVII y XVIII, como la imagen de la Virgen del Rosario que está colocada en una hornacina central. Lugares de interés fuera de la villa son el Castillo medieval y media docena de yacimientos arqueológicos, como la Cañada de Harife (termas romanas), el Cortijo del Ratón (necrópolis romana), y dos despoblados de la época medieval, los de Cartamón y Casapalma. Además, en el municipio se encuentra una serie de lugares de interés como son la decena de cuevas Abrigo de la Hurta y las cuevas de Carrión, Charcón Bajo, de la Miguela, de Ronda, de la Hora, de Umbría, de Jora, de Pedro Benítez y del Redily otros que resaltan por su valor paisajístico, o de cierta espectacularidad, como son los enclaves kársticos de Los Riscos y las simas de Canailla Lobo y la del Cepo. Otras simas son la de la Hurta y la del Veleño.
No se conoce artesanía significativa.
Dos de los platos que se pueden comer durante todo el año son el conejo guisado y el cocido en sus diversas vertientes gastronómicas. En invierno son más frecuentes creaciones culinarias autóctonas como el " sopeao ", la sopa refrita y las setas fritas, además de las populares migas. Dado que se cultiva la vid, también existe un buen mosto todo el año, y para completar esta carta no podía faltar en otoño las " tostaeras " de castañas del Genal.
A mitad del mes de agosto son las fiestas patronales en honor de la Virgen del Rosario. Pero tiene también especial significación popular la Semana Santa, especialmente el Sábado Santo y el Domingo de Resurrección, que es cuando tiene lugar una ceremonia llamada " Las Cortesías ".
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