Benalmádena Superficie en kilómetros cuadrados:
2660 km². Altitud sobre el nivel del mar: 241 metros.
Sin dejar la ciudad se pasa de Torremolinos a la costa de Benalmadema y dedes la costa a la montaña a través de un paisaje de lomas salpicadas de urbanizaciones, que tienen en la sierra y en el pueblo de Benalmádena el telón de fondo de este escenario montañoso, urbano y marino. Este pueblo , que se levanta 241 metros sobre el nivel del mar, a sólo 2 kilómetros de la costa, se convierte por sus bordes en un gran balcón abierto al Mediterráneo. Un balcón que se extiende de este a oeste del municipio por la moderna autovía que lo circunda. La nueva carretera ofrece al viajero una amplia gama de excelentes vistas no solo en panorámicas sobre el litoral, sino también hacia rincones de la Sierra hasta ahora poco conocidos. La situación costera de estas tierras ha favorecido la presencia del hombre en las mismas desde muy antiguo, como lo atestiguan una serie de hallazgos arqueológicos en las cuevas de Zomera, Botijos, Shara y Toro o Calamoro. También existen vestigios íberos en el poblado descubierto en Cerro Capellanías, así como de fenicios y romanos que posiblemente ya empezaron a explotar los recursos mineros de la zona. La presencia romana tuvo que ser relativamente importante a juzgar por los restos arqueológicos encontrados, entre los que destacan un mosaico que se encuentra en el museo de la Alcazaba de Málaga y los cimientos de lo que pudo ser una ciudad. También existen vestigios íberos en el poblado descubierto en Cerro Capellanías, así como de fenicios y romanos que posiblemente y empezaron a explotar los recursos mineros de la zona. La presencia romana tuvo que ser relativamente importante a juzgar por los restos arqueológicos encontrados, entre los que destacan un mosaico que se encuentra en el museo de la Alcazba de Málaga y los cimientos de lo que pudo ser una ciudad. También han aparecido trozos de ánforas, objetos de cristal tallados, sellos de panadería y diferentes útiles de pesca que se exponen en el Museo Municipal del pueblo. Pero a pesar de todos esos antecedentes, será en el período árabe cuando el enclave adquiera importancia debido a su riqueza minera. Un pasado minero que dio origen al nombre del pueblo, Benalmádena significa - hijos de las minas-. Tras la conquista de su castillo por las tropas cristianas, el pueblo fue destruido y sus moradores dispersados, hasta que en 1491 fue repoblado con cristianos viejos procedentes del Valle del Guadalquivir. A partir de entonces la zona se integró en el sistema defensivo costero fortaleciéndose con las torres vigías de Torre Muelle, Torre Quebrada y Torre Bermeja. Aquí nació el ilustre boticario árabe Ibn Al Bethar, que vivió entre los siglos XII y XIII, llegando a ser médico de Saladino, eminente botánico y tratadista.
De los tres núcleos que forman Benalmádena, la zona de costa, el intermedio de Arroyo de la Miel, y el pueblo encaramado en la falda de la cornisa montañosa muy próxima aquí al litoral, es este último el que ofrece una fisonomía igual a la del resto de los pueblos blancos y alberga, además, las únicas piezas monumentales existentes: la iglesia de Santo Domingo, que data del siglo XVII pero que en 1960 fue reformada de tal manera que desfiguró el edificio primitivo, y el museo arqueológico precolombino, donado por el arqueólogo y pintor mexicano Felipe Orlando. Este museo recoge más de 400 piezas precolombinas y más de 60 neolíticas de la colección de Orlando y que incluyen muestras valiosas de las culturas de México, Nicaragua, El Salvador, y otros países latinoamericanos. Pasear por el casco viejo de Benalmádena es un placer por la propia configuración urbana, pero sobre todo contemplar desde los jardines del muro la amplísima panorámica que se divisa de la falda y línea de costa desde este espléndido mirador. Bajando del pueblo hacia la costa emerge entre árboles y cuidadas urbanizaciones el castillo de los Alíjares, de reciente y singularísima construcción, donde se pueden ver en acción diversas especies de aves rapaces. En Arroyo de la Miel, el parque de atracciones Tívoli World, el único espacio que existe de este tipo en la Costa del Sol desde hace más de dos décadas y cuyos jardines son únicos en espacio y especies de diversos orígenes. Ya en el litoral, además del Casino Torrequebrada, uno de los dos que hay en la costa, y la Sala de Fiestas Fortuna como exclusiva oferta de diversión, destaca el conjunto del puerto deportivo y su desarrollo turístico residencial de alta categoría, además de haberse constituido en unos años en lugar de culto gastronómico y de ambiente nocturno de cierta categoría. Bordeando la línea de Costa se encuentran también tres torres vigías - Torre Bermeja, Torre Quebrada y Torre Muelle-, que han dado lugar a importantes urbanizaciones, caso del conjunto formado por el campo de golf de Torrequebrada, y la de Torremuelle. Pero además, Benalmádena cuenta en su municipio con un buen número de cuevas, ocho en total, algunas de ellas con notables yacimientos arqueológicos y cuyos nombres se citan en el texto correspondiente a la historia y el paisaje.
Benalmádena cuenta con una buena muestra de artesanos que trabajan diversos materiales. Son muy preciados los trabajos de cerámica decorativa y de diseño, la forja de hierro, metales esmaltados, las fibras y textiles, etcétera.
La cocina autóctona, al margen de las corrientes y creaciones internacionales que se ofrecen por doquier en los tres núcleos, está formada por platos como la cazuela cachorreña, las migas con leche y, sobre todo, el " pescaito " frito.
En primavera tiene especial relevancia y grandiosidad la procesión del Corpus Christi con el alfombrado con flores naturales de las calles por donde discurre, además de los pequeños altares y el engalanado de balcones. La veladilla del Carmen y la procesión marinera de esta Virgen el 16 de julio es una de las fiestas grandes, como lo es en Semana Santa la puesta en escena de la Pasión por gente del pueblo que se convierten por un día en actores de los misterios de la pasión y muerte de Jesucristo. Las fiestas populares tienen lugar en el pueblo el 15 de agosto por San Juan en Arroyo de la Miel.
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