Benalauría Superficie en kilómetros
cuadrados: 2060 km². Altitud sobre el nivel del mar: 667 metros.
Como Benarrabá, este pueblo también se aparta de la carretera principal para adentrarse en el Valle del Genal, quedando prácticamente oculto a los ojos del viajero. Y también extiende sus tierras desde el citado valle al del Guadiaro. En su paisaje destaca la pequeña alineación montañosa formada por la Loma de la Sierra (1.137 m.) y el Peñón de Benadalid (1.116 m.), situado en el vecino municipio del mismo nombre. El blanco de la crestería caliza de estas sierras contrasta fuertemente con el verde de los bosques de castaños, pinos y nogales que se extienden por los alrededores del pueblo, mezclados con olivos. El Genal, que es límite administrativo del municipio, presenta un recorrido a base de numerosos meandros junto a la vegetación de sus riberas que aportan parajes de singular belleza. Más allá de la Loma de la Sierra, en el valle del Guadiaro, el paisaje presenta un relieve más suave ocupado por secano cerealista y pastizales entremezclados con bosquetes de alcornoques, que se extienden por el sur del municipio en la vertiente norte del Cerro del Panderón, dando lugar a espectaculares vistas en las que río y la vía del ferrocarril se encajan en un estrecho valle. A juzgar por el nombre del pueblo, su origen puede ser árabe y parece que el primer asentamiento se produce en el 715 debido a la presencia en estas tierras de una tribu beréber denominada Ben al Auria - hijo o hijos de Auría -. La villa perteneció al Reino de Granada hasta aproximadamente el año 1485, en que es conquistada la zona por el Reino de Castilla, cuyos reyes la entregaron al Conde de Feria, como señorío. Posteriormente, el Duque de Alcalá compró el señorío al conde y, a raíz de la expulsión de los moriscos, lo repuebla con gentes de Coronil, propiedad del duque. El último propietario de la villa, sería la Casa de Medinaceli, que a lo largo del tiempo va vendiendo a los mismos habitantes de la zona, hasta que hacia finales del siglo XIX pasa a ser un municipio con Ayuntamiento propio.
De nuevo otro pueblo del entorno serrano que se asoma al Valle del Genal, casas blancas de tejas rojas ocupando pendientes pues no en vano se levanta sobre una altitud de casi 700 metros. En el núcleo urbano sobresale el edificio de la Casa Consistorial, que data del siglo XVIII, con portada adintelada de ladrillo visto y ventanas enrejadas al estilo rondeño. También hay que destacar el edificio de la iglesia de Santo Domingo, construida entre los siglos XV y XVI. Benalauría tiene en sus cercanías notables lugares de interés, entre ellos la gruta espeleológica del Tajo de los Aviones, la zona de acampada de Las Siete Pilas, Monte Poyato, etc.
No se conoce artesanía significativa.
También es rica la gastronomía de Benalauría, basada en platos que se toman todo el año, como las chacinas derivadas del cerdo, el lomo, la sopa de tomates, el gazpacho caliente en invierno y el mojado en verano, el potaje de hinojos con garbanzos, los buñuelos, etc. El broche lo pone el aguardiente de uva que se elabora aquí.
Las fiestas más celebradas y en las que a veces no faltan los fandangos propios son la feria de Santo Domingo, que tiene lugar en la primera semana de agosto, mientras que el primer domingo de este mismo mes Benalauría se suma a la lista de pueblos malagueños que escenifican las luchas entre moros y cristianos. Aquí ocurre casi igual que en Benadalid, cuando los vecinos ataviados con ropajes moros de la época capturan la imagen de Santo Domingo en el primer enfrentamiento con los cristianos y la gente del pueblo se considera cautiva y por tanto tiene que pagar un rescate. Las luchas terminan cuando los cristianos toman el castillo y a sus defensores se les obliga a convertirse al cristianismo.
|