Álora
Municipio del Valle del Guadalhorce
[Historia y Paisaje]
[Visitas de Interés] [Compras]
[Gastronomía] [Fiestas y Tradiciones] [Información Adicional]
Superficie en kilómetros cuadrados: 103 km². Altitud sobre el nivel
del mar: 194 metros.
Precipitación media anual: 580 l/m². Temperatura media anual: 16`6 °C. Habitantes censo
1994: 13.248.
Historia y
Paisaje
La población de Álora corona un pequeño cerro sobre el río Guadalhorce. Las torres de su castillo, vigías en otro tiempo del trasiego de hombres y mercancías hacia las tierras del interior, por los dominios de Bobastro, destacan sobre la población que se cobija discretamente entre dos pequeños promontorios y el poderoso monte del Hacho (559m. ). Su término municipal se extiende por un amplio territorio en el que se localizan las grandes formaciones del relieve malagueño. Por el norte del Arco Calizo Central (la Cordillera Antequerana) ofrece paisajes espectaculares en la Sierra de Huma (1.191 m.) y en el Desfiladero de los Gaitanes ( compartido con los vecinos municipios de Antequera y Ardales).
Por el oeste de la Sierra de Aguas (949 m.) prolonga hasta estas tierras el complejo montañoso de la Serranía de Ronda, aportando un paisaje de pinares que se extiende desde el río Guadalhorce hasta la carretera que une Álora con Carratraca. Al este del Guadalhorce, el paisaje es de formas suaves con pequeñas colinas ocupadas por cereal, algunos olivos y restos del viejo encinar; es el paisaje del corredor natural que cruza la provincia desde Periana hasta Álora separando la Cordillera Antequerana de los Montes de Málaga. Montes que también sobresalen en Álora por la mitad occidental del término con su característico paisaje laberíntico de lomas, cubiertas en su mayor parte por olivares, almendros y matorral. También puede incluirse Álora en el Valle del Guadalhorce, con paisajes recoletos de gran belleza a base de huertas de frutales, hortalizas y naranjales que cubren de verde el fondo del valle salpicado de numerosas casas de labor.
La historia de Álora se remonta a la
Prehistoria en el Hoyo del Conde, a poco más de un kilómetro de la ciudad. El medio
ecológico (caza, agua, protección natural) favorecía esta presencia hasta que los
turdetanos de Tartesos y los fenicios descubrieron las grandes posibilidades comerciales
de la zona. A estos últimos corresponden los cimientos del castillo, que más adelante
aprovecharían los romanos fortificándolo. La presencia de Roma ha dejado importantes
huellas en estas tierras, desde el miliario que señalaba la calzada romana en el que
aparece la inscripción Municipium Iluritanum (año 79 a. de C.) hasta diversos restos que
prueban que Álora fue población romana con derecho latino, con el nombre de Iluro.
De Álora, que conoció una gran prosperidad en esta época, salieron gobernantes y militares que dieron gloria al Imperio, familias de relieve que dejaron huellas de su presencia en la propia Roma. Durante la época visigoda debió construirse el núcleo de la fortaleza, que posteriormente remozarían y ampliarían los árabes, que tras su entrada en la Península llegarían muy pronto a Álora. De este período hay que destacar la rebelión de Omar Ben Hafsun, y que por la proximidad de Bobastro (su plaza fuerte) tuvo que afectar de forma importante a estas tierras.
Durante toda la Edad Media los reyes cristianos intentaron en vano tomar la villa de Álora, que resistía uno tras otro todos los ataques. En uno de éstos murió al pie de las murallas, en 1434, el Adelantado de Andalucía Don Diego de Rivera, trágica noticia que se encargó de difundir el Romancero con conocido Romance de Alora que se reproduce íntegramente en una placa del Castillo. La plaza cayó en 1484 en manos de las tropas de los Reyes Católicos. Los siglos XVI y XVII dieron a Álora notable prosperidad favorecida por la presencia de numerosas personas ilustres que vivieron aquí o vinieron a visitarla. En 1628, Álora se segrega del municipio de Málaga " para siempre jamás ", en acta firmada por Felipe IV.
Visitas
de Interés
Dejando al margen las nuevas construcciones, el pueblo guarda la configuración típica andaluza, con casas muy representativas de la arquitectura popular y muestras significativas del empuje económico que ha gozado y tiene en la actualidad. El núcleo urbano se extiende sobre una de las laderas del monte sobre el que se alza el Castillo, símbolo de Álora. Del Castillo, construido probablemente en la época visigoda y ampliado por los árabes, quedan dos torres y un arco de herradura apuntado y abierto en la muralla. Destaca la iglesia parroquial de Ntra. Sra. de la Encarnación, templo que tardó un siglo en construirse (1600-1699) y se hizo sobre una mezquita que existía en el Castillo. De grandes proporciones y recia sillería, el templo consta de tres naves separadas por grandes columnas toscanas que se cubren con armaduras de madera.
Otro edificio de interés es la ermita de la Veracruz, pequeña construcción del siglo XVI y levantada para conmemorar una victoria sobre los moriscos sublevados. Y a dos kilómetros del casco urbano, sobre un alto desde el que se divisa una espléndida panorámica del Valle del Guadalhorce, está el convento de Ntr. Sra. de las Flores, construido en el siglo XVI y restaurado en el XVIII.
Otros lugares de interés arqueológico son Arroyo Hondo, de la época ibérica; la villa y termas de Canca, de la época romana; la necrópolis del Carril de los Muertos y la villa del Tesorillo, ambas también romanas. Desde el punto de vista paisajístico e incluso arqueológico caben destacarse el paraje del Chorro, el Hacho y la Sierra de las Aguas.
Compras
Aunque no figura en la guía provincial de artesanos, en Álora hay especialistas que trabajan la forja, cestería, talabartería y castañuelas.
Gastronomía
Son muchos los platos derivados de la riqueza hortofrutícola de las tierras del valle,
pero entre los más conocidos hay que citar las sopas " perotas ", que se suele
acompañar de frutas del tiempo. Por lo demás, otras creaciones del lugar son los bolos,
el majillo de espárragos, una especie de gazpacho al que llaman pimentón, y el
calabacete. En repostería, las empanadillas de polvo de batatas, los roscos de puerta de
horno y el helado de avellana, especie de horchata muy propia.
Fiestas y
tradiciones
Entre todas las fiestas y celebraciones figura la Semana Santa. Durante el Jueves Santo tiene lugar la ceremonia de " la Despedida ", en la que las imágenes de la Dolorosa y Jesús Nazareno se saludan mediante una maniobra de sus respectivos tronos y portadores.
Las fiestas patronales en honor de San Paulino, patrón de la villa, se celebran a principio de agosto, con feria de ganado y numerosos actos populares. En el mes de julio tiene lugar el festival de cante flamenco y el domingo siguiente al 8 de mayo, la romería al convento de Ntra. Sra. de las Flores.
Entre las tradiciones del folklore local figuran el fandango de Álora, los bailes lugareños que nunca faltaban en celebraciones familiares, los cantes del arado y trilla y los del columpio. Álora está considerada como loa cuna de la malagueña
Información Adicional |
Teléfono |
| Ayuntamiento de Álora | 249 61 00 |
| Ambulatorio | 249 81 00 |
| Policía Local | 249 64 68 |
| Taxi | 248 08 16 |
| Autobuses | 249 86 35 |
| Guardia Civil | 249 60 20 |