Algatocín Superficie en kilómetros
cuadrados: 20 km². Altitud sobre el nivel del mar: 724 metros.
Las tierras de Algatocín se extienden de este a oeste a lomos de la sierra que separa los ríos Genal y Guadiaro, entre lomas de pinos, castaños, alcornoques y encinas. El bosque que baja entre olivos y almendros por la carretera de Jubrique hasta el Genal y allí se mezcla con pequeños huertos en las riberas del río. Por el oeste el arbolado es más escaso y aparece salpicando campos de cereal que bajan hasta las proximidades del Guadiaro. El pueblo, situado al pie de la sierrecilla, a 724 metros sobre el nivel del mar, se asoma al valle del Genal aportando a un excelente paisaje la pincelada blanca de sus casas sobre la loma del Fraile. En el Valle Genal el visitante puede contemplar un caso singular de integración entre el aprovechamiento humano del territorio y su medio natural. Los usos humanos, tanto en los espacios edificados como en el territorio, son generalmente un extraordinario ejemplo de respeto a la Naturaleza.
Es la integración entre el hombre y el medio lo que constituye uno de los principales encantos del Valle del Genal. Poco se conoce del origen de este pueblo, cuyas tierras quizá fueron ocupadas por los romanos, a juzgar por los restos hallados en Cerrogordo (un lugar próximo al pueblo), aunque todo parece indicar que fue la tribu beréber Al Atusiyin la que lo fundó. Algunos autores relacionan el nombre actual de la población con el de este grupo árabe. En cualquier caso su consolidación se produjo con la repoblación castellana posterior a la conquista cristiana.
Algatocín también se empina siguiendo las curvas de nivel del terreno accidentado sobre el que se asienta, originando calles sinuosas y estrechas. En la principal existen algunas casas del siglo XVIII con escudo heráldicos. En el centro del casco urbano se encuentra la plaza del Ayuntamiento, con una fuente. Del conjunto destaca la iglesia parroquial dedicada a la Virgen del Rosario, del siglo XVI, aunque desde entonces ha sufrido numerosas reformas y añadidos. Consta de tres naves y en su interior hay algunas obras de arte del siglo XVIII como una lámpara de plata y una imagen de San Francisco de Asís, realizada en madera policromada. La ermita del Calvario se encuentra ubicada a mayor altura, que en este pueblo es un mirador privilegiado desde el que se comtempla parte de la Serranía de Ronda, con los pueblos blancos de Faraján y Alpandeire y el impresionante Valle del Genal.
Según la guía de la artesanía de la provincia de Málaga, en Algatocín no existen talleres artesanos, aunque hay especialistas en pleita de palma, esparto, caña, vareta de olivo y de castaño.
Gastronomía sobria como corresponde a la zona y con especialidades caseras a base de gachas de harina con miel de caldera, conejo, gazpacho fresco, migas, todos los productos del cerdo, refrito de tocino, setas, tortillas de acelgas, y una larga lista de postres formada por alfajores, buñuelos, mantecados, meloja (miel, calabaza y almendras), mermeladas de ciruela, de membrillo, moras y peras, mostachones, pestiños, roscas de huevo y pan, suspiros, tortas fritas para el desayuno, "tostás" de aceite y tostones de castañas.
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