Alameda Superficie: 64 Km². Altitud
sobre el nivel del mar: 430 metros. Precipitación media anual: 610 l/m².
Alameda, situada en la comarca de Antequera, en la zona norte de la provincia y al pie de la Sierra de la Camorra, se abre a un paisaje de llanura salpicada de pequeñas elevaciones y cubierta en su mayor parte de olivares. Es la zona fronteriza entre la depresión de Antequera y las cercanas campiñas de Córdoba y Sevilla, hacia las que se asoma el término municipal por las numerosas vaguadas y barrancos que vierten al río Genil. En su borde sur, además de la ya mencionada sierra, se destaca la presencia de la laguna de la Ratosa, que, a pesar de estar seca una buena parte del año ha merecido la declaración de espacio natural protegido por la Junta de Andalucía. Los asentamientos humanos son muy antiguos, según los hallazgos pertenecientes al calcolítico y a la época ibérica; no obstante, las huellas más numerosas de poblamiento corresponden al período romano. Período en el que, a juzgar por una inscripción aparecida en esta población, existió aquí la ciudad de Astigi Vetus, citada por el historiador Plinio. A ella pertenecen los restos arqueológicos más importantes encontrados. En época más reciente perteneció a los dominios de los marqueses de Estepa, formando luego durante algún tiempo parte de la provincia de Sevilla. Uno de los acontecimientos más recordados es la muerte del bandolero José María Hinojosa. El Tempranillo, que fué abatido por un antiguo compañero de correrías en las proximidades del pueblo en el año 1833 , según consta en su acta de enterramiento. Su tumba en la iglesia del pueblo suele ser un lugar que llama la atención a los visitantes.
Como en otros pueblos de la comarca antequerana, sólo existe como monumento la iglesia parroquial de la Inmaculada, construida en el siglo XVIII por el marqués de Estepa. Lo más interesante de su arquitectura dieciochesca son los tres camarines situados en la cabecera y a los extremos del crucero, de planta poliobulada y exuberante decoración. En el centro urbano está la plaza con una fuente de varios caños.
La artesanía se basa en elaboración de esparto y también los muebles de madera y rústicos, especialmente las sillas de asientos de anea.
Comer, y muy bien, se convierte en cualquiera de los pueblos de la comarca de Antequera en un culto a la riqueza gastronómica basada en la calidad, variedad y elaboración de los productos naturales de la tierra y el corral. Son carcterísticos una variedad de la porra Antequerana con tropezones, migas, sopaipas y tapas.
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