| NATURALEZA
El Parque Natural Sierra de las Nieves tiene
una orografía muy accidentada, con alturas medias de 1.100 metros, siendo el Pico de la
Torrecilla el más alto con 1.919 metros. El Parque Natural está formado por las Sierras
de Tolox, de la Nieve, de la Hidalga, del Pinar, Parda, Alcojona; con parajes de gran
belleza como son la Garganta de Río Verde dividiendo la Sierra de Tolox de la Sierra
Real, La Nava del Cortijo, el Valle de Lifa o el Torcal de las Atalayas. El Parque Natural
cuenta con importantes cavidades y cuevas, como la sima GESM, tercera del mundo en cuanto
a su profundidad, con 1.098 metros, un verdadero desafío para los espeleológos.
El Parque Natural Sierra de las Nieves es un
museo viviente que guarda como tesoro más preciado el Pinsapo, reliquia casi en
extinción de los bosques de grandes coníferas de épocas glaciares, hace millones de
años. El Pinsapo es una especie protegida por la Ley que se encuentra en peligro de
desaparición, pues sus bosques tan sólo alcanzan una superficie de 2.500 hectáreas de
estos bosques se encuentran en la Sierra de las Nieves. El Pinsapo es un árbol de gran
belleza y porte, admirado por todos los montañeros y botánicos, pues es una especie de
gran rareza.
El Pinsapo crece casi exclusivamente sobre
las crestas abruptas de las laderas calizas, alcanza un vida media de 100 años y una
altura de unos 25 metros, siendo en primavera con los deshielos la mejor época del año
para poder contemplarlos, con dos notorias variedades, una más usual, color verde y otra
de tonalidad azul. En el Parque Natural Sierra de las Nieves perviven tres grandes
pinsapares, el de la Sierra de la Nieve, entre Quejigar y la Cañada de la Encina; el de
Yunquera, entre la Cañada del Cañuelo y la falda del Picacho, y el de la falda norte de
la Sierra de Alcojona.
El Quejigo, también denominado "roble
andaluz", es otro de los árboles centenarios característico del Parque,
encontrándose los mayores ejemplares en la zona de Cerro Alto y el de la Cueva del Oso.
Así, en la zona de alta montaña del Parque Natural Sierra de las Nieves abundan los
quejigales, tejos, arces y fresnos, mientras que en la zona de baja montaña se dan,
además del Pinsapo, los encinares, castañares y bosques de pinos. También existen en el
Parque algunas encinas y algarrobos, y una gran diversidad de plantas de matorral
mediterráneo, como la jara, romero, tomillo, espliegos o lirios.
En cuanto a la fauna, la Agencia del Medio
Ambiente ha clasificado hasta 195 especies de una rica variedad de vertebrados, entre los
que destacan el águila real, la nutria, muflón o la cabra hispánica, considerada como
la "reina" de estos parajes, que encuentran en este territorio un excelente
refugio. Aunque en menor cantidad, cuando el sol se pone, los corzos bajan a beber agua a
los abrevaderos de Carboneras.
En cuanto a las aves, apenas quedan parejas
de alimoches, aunque existe una mayor presencia en los cielos del azor, el gavilán, el
cernícalo, el halcón peregrino y buitre leonado. En el Parque anidan también parajes
son las perdices y los conejos, el meloncillo o pequeños rodeores como las ratas y los
topos, además de reptiles como culebras, víboras, lagartos y lagartijas, sin olvidar a
las ranas y otros anfibios.
Se puede ver zorros merodeando por las
amplias superficies, sin olvidar las grandes truchas que surcan el cauce del Río Verde,
siempre acechadas por las nutrias.
Todo este maravilloso ecosistema es posible
gracias a que Sierra de las Nieves y su Entorno se beneficia de las lluvias que le
proporcionan los vientos atlánticos llenos de humedad, siendo los meses más lluviosos
diciembre, enero y febrero. Las nevadas suelen darse en febrero y principios de marzo.
Las temperaturas son de carácter extremo,
registrándose mínimas de 15 grados bajo cero en invierno y superiores a los 40 grados en
pleno verano; la temperatura media es de unos 17 grados. Hay pocas cosas tan bellas como
Sierra de las Nieves y su Entorno. |




 
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