Villanueva
de Algaidas Superficie en kilómetros
cuadrados:7450 km². Altitud sobre el nivel del mar: 540 metros.
El municipio de Villanueva de Algaidas está situado en el noroeste de la comarca de Antequera, en el límite entre las provincias de Málaga y Córdoba. Su territorio está dominado por un relieve generalmente suave en el que abundan las lomas y pequeños cerros, solo en su borde sur aparecen relieves algo más abruptos, correspondientes a la Sierra de Arcas (948 m.) y la Sierra de Pedroso (1.024 m.). A excepción de estas dos sierras, el paisaje del municipio está dominado por olivares y pequeñas zonas de campos de cereal, unas y otras salpicadas por casas de labor. En las zonas de sierra y en los terrenos alomados no ocupados por cultivos, el entorno corresponde a restos de antiguos encinares y matorrales. Aunque las cuevas que se hallan en la cercana sierra del Pedroso pudieron estar habitadas en épocas muy remotas, los orígenes del pueblo se remontan a finales del siglo XVIII o principios del XIX. El duque de Osuna, dueño de esos parajes concedió el permiso para la construcción de un convento de padres franciscanos junto al arroyo de Burriana, cuyas ruinas todavía hoy pueden visitarse. En torno al convento comenzaron a surgir pequeños núcleos de población, que más tarde darían lugar al municipio. Esto ocurrió cuando se levantó una casa consistorial que "adjuntase" a la población desperdigada en lo que entonces se llamaba La Rinconá. El núcleo primitivo se conoce hoy con el nombre de La Atalaya, a algo más de un kilómetro del pueblo actual. Así nacieron los barrios de la Atalaya, la Rinconá, Zamarra, Albaicín y Parrilla, que después, aglutinados ( o adjuntados) dieron paso al Ayuntamiento de Villanueva de Algaidas.
El pueblo ofrece como único edificio histórico los restos del convento de franciscanos que fue el origen del núcleo de población inicial. Cerca del convento se encuentra una iglesia rupestre del siglo XVII. En Villanueva de Algaidas tiene especial relevancia la necrópolis de los Alcaides, modelo del diseño de los hábitat del hombre prehistórico. Son de interés también la cueva de la Sierra de Arcas y también la del Pedroso, de la que se sospecha que estuvo habitada en la antigüedad. Existe un pequeño museo con obras del famosos escultor Ortiz de Berrocal, nativo del pueblo. Como arquitectura popular son curiosas las casas tipo " fielato", con dos habitaciones separadas por un patio en medio.
No existe artesanía local, pero hay varias fábricas de aceite y una de aderezos.
Como en toda la comarca, se presenta una variedad local de la porra antequerana, y también la " porra crúa ", el salmorejo y el ajoblanco, así como dulces típicos.
Se festeja a San Marcos, el 25 de abril, y la Exaltación de la Cruz, el 4 de mayo en honor de la Virgen de la Consolación, siendo tradición pasar este día en el campo con familiares y amigos. La feria principal tiene lugar a mediados del mes de septiembre. Está prácticamente perdida la tradición de que los poetas locales entablaran " conversaciones cantadas ", que en muchas ocasiones terminaban en acaloradas disputas.
|