Mijas Superficie en kilómetros
cuadrados: 14240 km². Altitud sobre el nivel del mar: 428 metros.
El municipio de Mijas, en plena Costa del Sol occidental, extiende sus tierras desde la sierra del mismo nombre, en el Cordón Montañoso Litoral, hasta el mar a través de un movido paisaje de lomas, cerros y ondulaciones. La sierra ofrece un panorama muy abrupto, pero suavizado en parte los pinares que embellecen aún más estos parajes y realzan la presencia de Mijas, que aparece en lo alto como atalaya blanca, vigía del mar y señora de la sierra. Recorrer estos lugares por la vieja carretera que unía Mijas con Benalmádena es pasearse por un gran mirador abierto al mar entre pinos y plantas ornamentales de los chalets que jalonan el recorrido. Al pie de la sierra, en un laberinto de lomas y cerros ofrece al viajero el contraste entre la imagen tradicional de estas tierras y la fuerte transformación que la actividad turística está produciendo. En la mitad occidental, estos terrenos están cubiertos de monte bajo, zonas de pinares y otras de pastizal con algunos olivares, mientras que por los bordes sur y oriental, el paisaje tradicional está experimentando una fuerte transformación por el avance de las numerosas urbanizaciones y desarrollo turísticos que trepan lomas y se meten por pequeños valles y vaguadas. En la zona central del municipio en valle del río Fuengirola abre grandes espacios que aún conservan importantes zonas agrícolas, pero en donde los campos de golf están también cambiando la imagen tradicional. El litoral es eminentemente turístico, incluso en aquellos tramos de costa en los que la proximidad de los montes al mar apenas si dejan alguna pequeña cala. Desde la Punta de Calaburras hasta el límite con el municipio de Marbella, la continuidad arquitectónica es la nota dominante. Los orígenes del pueblo se remontan a épocas remotas, como lo atestiguan diversos restos encontrados tanto en el cerro donde se levanta la iglesia parroquial como en otros lugares de las cercanías. Tarnisa, que así se llamaba Mijas en tiempos de los romanos, debió ser un núcleo relativamente próspero, sobre todo si se tiene en cuenta su cercanía a la calzada que unía Málaga con Cádiz. Mijas fue conquistada en fecha muy temprana (714) por Abdalaziz, hijo del caudillo Muza, mediante un pacto con los pobladores hispanogodos. Durante la rebelión del muladí Omar Ben Hafsun (finales del siglo IX y principios del X), Mijas perteneció sucesivamente al emirato y a los seguidores del rebelde. Reconquistada tras la toma de Málaga por las tropas cristianas (1487), obtuvo el título de villa en el reinado de Carlos I por haber permanecido fiel al emperador durante la rebelión de los comuneros.
Mijas ha alcanzado un gran desarrollo turístico, tanto por su oferta costera de playas como por el emplazamiento de su casco urbano antiguo, que mantiene su tipismo a pesar de que está situado a 8 kilómetros de la costa. Hay varios monumentos interesantes para conocer, como la
minúscula Plaza de Toros, de forma irregular. El pueblo cuenta con dos iglesias de estilo
mudéjar y el interesante santuario de la Virgen de la Peña, patrona del pueblo. La Desde casi cualquier punto del pueblo se puede ver la blanca ermita del Puerto, situada a un nivel algo más alto, hasta la cual llegan los burro-taxis.
La variedad de tiendas y comercios hace de Mijas un lugar ideal para comprar todo tipo de artículos y para obtener "souvenirs" de la Costa del Sol. La artesanía local va desde un pan "cateto", muy apreciado hasta la preparación de miel, llegando hasta los trabajos de repujado en plata. Otras artesanías familiares que aún se conservan son las de trabajos en hilo, esparto y mimbre.
Al margen de los numerosos restaurantes que ofrecen cocina internacional y algunas exóticas, o que han reelaborado platos típicos andaluces, la tradición local incluye el salmorejo y una variedad de sopas: maimones, cachorreñas, de ajos y gazpachuelo. En materia de dulces, se conservan los buñuelos y los hornazos.
Las fiestas locales tienen lugar el 17 de enero, la primera quincena de septiembre y el 15 de octubre. La de enero es la festividad de San Antón, con romería a al ermita del santo, a la que se llega en carrozas y carros llevando comida. En septiembre se rinde homenaje a la patrona, la Virgen de la Peña. Antiguamente, durante las ceremonias de bodas y bautizos se bailaba un fandango típico de Mijas.
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