Almogía Superficie en kilómetros
cuadrados: 162 km². Altitud sobre el nivel del mar: 363 metros.
La población de Almogía se extiende por la solana del Cerro de la Peña, en plena comarca de los Montes de Málaga, entre olivos, almendros y pinos. Sus tierras discurren por el corredor natural que separa la sierra del Torcal de los Montes de Málaga, al norte, hasta las cercanías de la Hoya de Málaga, al sur, En este amplio territorio el paisaje está dominado por lomas generalmente alargadas y de formas redondeadas, que presentan la altitud máxima del municipio en el pico Santi Petri (797 m.) en la mitad occidental. La mayor parte de estas lomas está ocupada por matorrales y olivos, aunque algunas zonas presentan restos del encinar que antiguamente cubría estos montes, aportando gran belleza al paisaje. Un paisaje que ofrece parajes de notable singularidad en los cerros y garganta de los Retamares, y espléndidas panorámicas desde la pista forestal que va a Santi-Petri. El embalse que ahora se encuentra en construcción en el río Campanillas, también aportará notable atractivo a zonas próximas a la población. Los restos encontrados de una calzada romana sitúan la presencia del hombre cuando menos en esta época, pero fue durante la dominación árabe cuando se configura la población, recibiendo su nombre actual, que significa " la hermosa ". De este período hay que destacar el importante papel que jugó la población durante la rebelión muladí de Omar Ben Hafsun, de cuya época son las ruinas de la fortaleza que hay en el pueblo, y que fue destruida por las tropas de los Reyes Católicos en 1487. Después de sofocar la rebelión morisca en 1571, el pueblo fue repoblado con cristianos viejos procedentes de Teba y Antequera.
El monumento más importante que tiene el pueblo es la iglesia parroquial de Ntra. Sra. de la Asunción, construida probablemente en el siglo XVI y muy dañada por el terremoto que asoló la provincia a finales del siglo XIX, aunque los daños fueron reparados, introduciendo ciertas reformas en 1891 . En el exterior destaca, la torre campanario y en el interior la armadura de madera de su nave central además de un lienzo de San Pablo Ermitaño de la segunda mitad del siglo XVIII y autor desconocido. También está la ermita del Sagrado Corazón. En los alrededores existen tres lugares de interés: la Venta del Fraile como yacimiento arqueológicos ( pinturas prehistóricas), el castillo de Almogía y Santi Petri, ambos de la época medieval.
Artesanía de trabajos en piel, cuero y talabartería, aperos de labranza en miniatura y en la manipulación de la pleita de palma. También se realizan artesanalmente prendas y objetos relacionados con las pandas de verdiales.
Los platos más comunes son el gazpachuelo, el salmorejo, la sopa de puchero, el aliño y, como no, el ajoblanco en verano. Creación repostera popular son los borrachuelos, entre otros dulces.
El pueblo celebra sus fiestas patronales en honor de San
Roque y San Sebastián entre los días 15 y 18 de agosto, con una procesión de las
imágenes desde la ermita situada en las afueras hasta la iglesia parroquial. En Semana
Santa, como ocurre en las localidades alhaurinas, las cofradías de los " verdes
" y los " moraos " compiten en ser los mejores en sus desfiles
procesionales. Coincidiendo con San Isidro se organiza una feria de ganado. Mención
especial merecen también los verdiales y sus tradicionales pandas cuyas interpretaciones
y bailes están entre los mejores de la provincia.
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